lunes, 7 de marzo de 2022

Llamados a la Felidad Perpetua por medio de la Cuaresma

 Memoria de Santas Perpetua y Felicidad, Mártires

«Vengan, benditos de mi Padre; tomen posesión del Reino preparado para ustedes» Mateo 25,34

La Cuaresma es un viaje de 40 días que tiene como fin preparar nuestro corazón para la Pascua terrenal y celestial. Hoy Jesús nos recuerda que para alcanzar nuestra meta cuaresmal debemos cuidar no solo del prójimo con quien nos relacionamos diariamente, sino también de los más ignorados en la sociedad. Pidamos la gracia de caminar con la confianza de las Santas Mártires Perpetua y Felicidad a lo largo de nuestro camino de Cuaresma ayudados por el ayuno, la oración y la caridad y así alcanzar a disfrutar de la Felicidad Perpetua. ¡Santas Perpetua y Felicidad, rueguen por nosotros!

Feliz semana.
Dios nos bendiga.



domingo, 6 de marzo de 2022

Llamados a crecer en nuestra identidad como hijos de Dios

 Domingo de la Primera Semana de Cuaresma

«No tentarás al Señor, tu Dios» Lucas 4,12

Jesús hoy nos invita a vencer las tentaciones de Satanás. Aunque Jesús era de origen divino y humano a lo largo de su ministerio enfrentó muchas tentaciones, pero no sucumbió a ellas. Dicen que la tentación surge cuando uno está cansado y Satanás aparece haciéndonos una sugerencia perfectamente razonable. Pidamos hoy al Señor la gracia de que las practicas cuaresmales del ayuno, la oración y la caridad nos ayuden vencer nuestras tentaciones y así crecer en nuestra identidad como hijos de Dios y discípulos de Jesús.¡María, Reina de la Paz, protégenos de la guerra!

Feliz domingo.
Dios nos bendiga.




sábado, 5 de marzo de 2022

Llamados a seguir al Señor desde nuestro arrepentimiento

 Sábado Después de Ceniza

«No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que se conviertan» Lucas 5,32

Hoy Jesús nos recuerda que vino por los pecadores, por cada uno de nosotros. La Cuaresma es un tiempo de arrepentimiento, un tiempo para cambiar, en el Evangelio de hoy, Leví es llamado a ser un hombre nuevo desde el lugar de su trabajo, un trabajo que no era bien visto por los demás. Pidamos la gracia que durante esta Cuaresma podamos mirarnos dentro de nosotros mismos y evaluarnos cómo estamos viviendo nuestras vidas y así tomar las medidas adecuadas para alejarnos de nuestras tendencias pecaminosas y aceptar al Señor como lo hizo Leví, sin ataduras. ¡María, Reina de la Paz, protégenos de la guerra!

¡Feliz sábado!
Dios nos bendiga.




viernes, 4 de marzo de 2022

Llamados a prácticar el verdadero ayuno agrable a Dios

 Viernes Después del Miércoles de Ceniza 

«Ya vendrán días en que les quitarán al esposo, y entonces sí ayunarán» Mateo 9,15

Jesús nos invita a practicar el verdadero ayuno agradable al Señor. El ayuno es una forma de mostrar que estamos arrepentidos de nuestros pecado. Pero el pecado no solo nos afecta de forma personal, sino también de forma comunitaria, porque cuando rechazamos a Dios rechazamos al prójimo. El Ayuno es una buena práctica Cuaresmal que unida a la caridad y la oración nos ayudan a sanar nuestra relación con Dios y los demás. Pidamos la gracia que durante esta Cuaresma podamos ver en nuestra persona y comunidad las áreas que necesitan mejorar, cambiar y crecer, y que esto lo alcancemos con el verdadero ayuno agradable a Dios siendo justos y misericordiosos. ¡María, Reina de la Paz, protégenos de la guerra!

Dios nos bendiga.







jueves, 3 de marzo de 2022

Llamados a calgar nuestra cruz y seguir a Jesús

Jueves Después de Ceniza

«Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga» Lucas 9,23

Al iniciar este tiempo de Cuaresma Jesús nos invita a tomar nuestra Cruz y seguirlo. Nuestras cruces pueden ser de diferentes formas: problemas, enfermedades, responsabilidades… A veces podemos tener más de una cruz o la cruz puede ser más pesada que otras veces, eso si hoy Jesús quiere ayudarnos a llevar nuestras cruces. El sufrimiento es parte de la vida, pero si ofrecemos nuestro sufrimiento a Jesús, él lo transforma en algo beneficioso. Pidamos la gracia de que durante esta Cuaresma podamos examinar la cruz que debemos llevar y pedir a Cristo que nos ayude a cargarla para nuestra propia salvación y la de los demás. ¡María, Reina de la Paz, protégenos de la guerra!

¡Feliz y bendecida Cuaresma!
Dios nos bendiga.




miércoles, 2 de marzo de 2022

Llamados a vivir la Cuaresma muriendo a nosotros mismos

Homilía Miércoles de Ceniza
2 de marzo de 2022

“Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que no sepa la gente que estás ayunando, sino tu Padre” – Mt 6,1-6, 16-18

Queridos hermanos y hermanas, hoy comenzamos el Tiempo de Cuaresma 40 días de preparación para la celebración de la Pascua. Durante algún tiempo de la pandemia muchas personas tuvieron que hacer cuarentena porque ellos o alguien de su familia estaba enfermo de coronavirus, 40 días dentro de su casa, podríamos decir que fue un tiempo de recuperación y prevención. Cuarenta horas… Cuarenta días… Cuarenta años… Todos representan períodos de prueba, preparación y purificación en la Biblia. La lluvia cayó sobre el Arca de Noé durante cuarenta días. Moisés estuvo en la cima del Monte Sinaí durante cuarenta días, sin comer ni beber nada antes de recibir los Diez Mandamientos. Los hebreos vagaron por el desierto durante cuarenta años camino a la Tierra Prometida. David reinó sobre Israel durante cuarenta años. Jesús estuvo en el desierto durante cuarenta días después de su bautismo antes de comenzar su ministerio. También Jesús estuvo cuarenta horas en la tumba después de la crucifixión, y se apareció a sus discípulos durante cuarenta días antes de su Ascensión al cielo.

Queridos hermanos y hermanas, sí, en muchos sentidos, cuarenta es un número bíblico que sugiere un tiempo de prueba, preparación y purificación. La Cuaresma, es nuestro tiempo, el tiempo al que San Pablo llama “el tiempo agradable. . . el día de la salvación”. Es fácil pasar demasiado tiempo perdiendo el enfoque en lo que más importa: acumular tesoros en el cielo para nosotros mismos. La Cuaresma es un tiempo para usar la oración, la penitencia, el ayuno, la limosna, el servicio y la abnegación para ganar dominio sobre nosotros mismos, para que cada uno de nosotros pueda hacer de sí mismo una ofrenda a Dios que haga cambiar la historia; recordemos que nuestra oración, caridad, ayuno pueden cambiar la historia; cambiar nuestra historia, la historia de nuestra familia, comunidad, ciudad, país y la historia de Ucrania…

Queridos hermanos y hermanas, ser marcados con la Cruz de Cenizas nos recuerda el ayuno proclamado por Joel en la primera lectura de hoy. Joel vivió tiempos difíciles en un reino dividido, ocho siglos antes de la venida de Cristo. Para el profeta Joel, el final siempre estaba cerca, cada día podría ser el último. Lo mismo podría decirse de todas las personas de todos los tiempos… y tristemente para muchos Ucranianos, para quienes hoy podría ser el últimos día de sus vidas… Pidamos al Señor la gracia de usar estos cuarenta días de la Cuaresma como una oportunidad para morir a nosotros mismos y vivir para Aquel que envió a su Hijo único a morir por nosotros, por nuestros pecados y por nuestra salvación, que así también nosotros aprendamos a morir a nosotros mismos para la salvación de nuestra alma y la salvación las almas de otros nuestros semejantes. 
¡María, Reina de la Paz, protégenos de la guerra!

Feliz y bendecida Cuaresma.
Dios nos bendiga.







martes, 1 de marzo de 2022

Llamados a poner nuestras esperanzas en Jesús

 Martes de la Octava Semana del Tiempo Ordinario

«Muchos que ahora son los primeros serán los últimos, y muchos que ahora son los últimos, serán los primeros» Marcos 10,31

Hoy somos llamados a poner nuestras esperanzas en Jesús. Para poner nuestra esperanza solo en Jesús debemos abandonar lo que NO nos acerca a Dios, como una mala relación con alguien o las cosas materiales y atender las cosas que nos acerquen más a Dios, como la oración o las obras de misericordia. Pidamos hoy la gracia a Dios de que nuestros corazones sean más sensibles para ver dónde podemos volver a priorizar nuestras vidas. Que el Espíritu Santo nos fortalezca y nos dé valor y libertad para poner toda nuestra esperanza en Cristo, no en el mundo. ¡María, Reina de la Paz, protégenos de la guerra! Amén.

Dios nos bendiga.