viernes, 9 de agosto de 2024

Llamados a llevar nuestra propia cruz para alcanzar la vida eterna

Viernes de la decimoctava semana del Tiempo Ordinario

«El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y me siga» Mateo 16,24

Por la cruz de Jesús tenemos el mandato de llevar nuestra propia cruz ya que a través de su cruz tenemos la gracia de soportar. Para muchos hoy igual que el tiempo de Jesús “llevar una cruz” hace referencia a cualquier cantidad de cargas físicas o psicológicas que las personas pueden tener que soportar en la vida, pero para los cristianos el soportar esas cargas a lo largo y dentro del camino del discipulado, es una de las formas de seguir a Jesús asumiendo una vida de sacrificio, cargando sobre nuestros hombros con cualquier cruz que se nos dé, aceptando y compartiendo el sufrimiento con los demás. Pidamos por intercesión de Santa Teresa Benedicta la gracia de aprender a morir a nosotros mismos cada día y vivir para Cristo, ya que Jesús nos dice hoy que si perdemos nuestra vida por su causa, encontraremos la vida con él en el cielo.
Santa Teresa Benedicta, ruega por nosotros.

Dios nos bendiga.





jueves, 8 de agosto de 2024

Llamados a confiar en Dios y dejar que Él trabaje a través de nosotros

Memorial de Santo Domingo, Presbítero 

«Y yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia» Mateo 16,18 

Hoy Jesús nos invita a confiar en Dios y dejar que Él trabaje a través de nosotros así como lo hizo Santo Domingo el fundador de los Dominicos, la orden de los predicadores. Hoy hemos escuchado como Pedro pasa de ser la roca sobre la que Jesús construirá su Iglesia a ser un obstáculo que se interpone entre Jesús y su misión, solo el Padre podría haberle revelado a Pedro la identidad de Jesús como Hijo de Dios, es por eso que cuando Pedro se opone a la pasión venidera de Jesús, vuelve a pensar como un ser humano. Realmente hay algo consolador en ver la humanidad de Pedro, con todas sus limitaciones, al igual que las nuestras y aunque estamos limitados en lo que podemos imaginar que Dios hace por nosotros, Dios no está limitado de ninguna manera y esto es parte de lo que podemos aprender de las palabras de Jesús a Pedro, no seas un obstáculo para que Dios obre en el mundo, especialmente cuando trabaja a través de nosotros. Pedro no comprendió del todo cómo eso podría ser posible, incluso nosotros, que conocemos la plenitud del misterio pascual, nunca podremos ver todo lo que Dios ve y mucho menos pensar como Dios piensa. Pero podemos poner nuestra confianza en Aquel que nos hizo para sí y nos llama siempre a Él en relación con Él, porque su pensamiento es que estemos con Él para siempre, y por lo tanto todas las cosas que provienen de Él están dirigidas a ese fin, incluso cuando pensemos de otra manera. Pidamos por intercesión de Santo Domingo la gracia de ver a Dios, confiar en Dios en lo que vivimos a diario y por lo tanto, ser incluso la roca más pequeña sobre la que Él pueda construir un pedazo del reino. Santo Domingo, ruega por nosotros.

Dios nos bendiga.





miércoles, 7 de agosto de 2024

Llamados a orar con fe y confianza en el Señor

Memoria Opcional de San Sixto II, Papa, y Compañeros, Mártires

«Mujer, ¡qué grande es tu fe! Que se cumpla lo que deseas» Mateo 15,28

Hoy Jesús nos invita a orar con confianza y esperanza de que recibiremos lo que pedimos. La mujer cananea que acude a Jesús y le pide ayuda con insistencia lo hace porque cree que, en efecto, él puede curar a su hija, es por eso que la respuesta inicial de Jesús es cuestionar la idoneidad de su petición, pero ella no se echa atrás, el Señor hace lo que le pide, elogiando su gran fe. La mayoría de nosotros nos dirigimos al Señor con nuestras peticiones, pidiendo su ayuda para nosotros o en nombre de nuestros seres queridos, hoy tenemos más motivos para confiar y esperar en la ayuda del Señor que la mujer cananea, porque conocemos el alcance del amor y el cuidado del Señor por nosotros, sabemos que él estuvo dispuesto a sufrir, morir y descender a los infiernos por nosotros, para que nadie estuviera fuera del alcance del Señor, sabemos que el Señor nos ama tanto que sigue estando con nosotros de la manera más íntima a través de la Eucaristía, dándonos una certeza tangible de su presencia. Este Señor de amor es el Señor ante el cual llevamos nuestras oraciones y peticiones. Pidamos por intercesión de San Sixto la gracia de que siempre que nos encontremos indecisos o dudosos de que el Señor pueda y quiera ayudarnos, miremos a la Eucaristía y que este don despierte en nosotros una vez más la fe y la confianza en el Señor, nuestro Salvador. San Sixto II y compañeros mártires, rueguen por nosotros.

Dios nos bendiga.




martes, 6 de agosto de 2024

Llamados a contruir el cuerpo glorioso de Cristo la Iglesia

Fiesta de la Transfiguración del Señor

«Éste es mi Hijo amado; escúchenlo» Marcos 9,7

Hoy celebramos la fiesta de la Transfiguración del Señor en la que el Señor muestra su gloria resplandeciente en presencia de Moisés, el legislador, y Elías, el gran profeta y de sus apóstoles más cercanos Pedro, Santiago y Juan. Pero tan rápido como ocurre la Transfiguración así termina, a Pedro, Santiago y Juan se les dice que escuchen al Hijo de Dios, y así lo hacen, mientras descienden de la montaña con Jesús. Jesús les dice que se guarden el incidente por sí mismos por el momento. Una vez que Jesús haya resucitado de entre los muertos, ellos comprenderán la importancia total de lo que han presenciado, sólo entonces podrán contárselo a los demás con valentía el nombre de Jesús, enseñan y sanan en el nombre del Señor resucitado. Respondiendo al llamado de Dios en sus vidas como apóstoles, Pedro, Santiago, Juan y los demás comienzan a construir, no tiendas, sino la Iglesia, sus esfuerzos apostólicos y su sacrificio, unidos al autosacrificio salvador de Cristo en la cruz, comienzan el proceso de construcción de la Iglesia: un hogar espiritual para tantos a lo largo de los siglos, a través de la Iglesia, Jesús seguirá sanando y enseñando, consolando y perdonando, llevando alimento a los hambrientos, descanso a los cansados y esperanza para el mundo y así sigue siendo hasta nuestros días. Pidamos la gracia de seguir construyendo el cuerpo de Cristo que es la Iglesia y que la presencia resplandeciente del Señor siempre se vea y se comparta en todo lo que vivimos. Amén

Dios nos bendiga.




sábado, 3 de agosto de 2024

Llamados arrepentirnos y creer en la Buena Nueva

Sábado de la Decimoséptima Semana del Tiempo Ordinario

«El rey Herodes oyó lo que contaban de Jesús» Mateo 14,1

Dios siempre se ofrece a nosotros, siempre nos busca y nunca nos abandona. Todos conocemos la historia de Herodes el tetrarca, que hizo decapitar a Juan el Bautista. La vida de Herodes eran disfuncional, llena de miedo y negándose a aceptar cualquier corrección, sin importar la fuente. Como hombre de libre albedrío, Herodes tenía la opción de haber escuchado las palabras del profeta que tenía en su propia mazmorra o podría haber estado más atento a Jesús y su mensaje, porque incluso en medio de su naturaleza vil y su vida de vicios, él estaba al tanto del mensaje de salvación ofrecido libremente que se encuentra en las palabras y la vida de Jesús, pero sabemos que él no escuchó, y que no solo rechazó el mensaje, sino que en el Evangelio de Lucas tiene un papel en el juicio de Jesús. Hoy se nos recuerda que Dios no se da por vencido con nosotros; siempre está buscando momentos para recordarnos lo que es correcto y justo. Pidamos la gracia de hacer lo que Herodes no pudo encontrar el coraje de hacer, arrepentirnos y creer en la Buena Nueva. Amén

Dios nos bendiga.




viernes, 2 de agosto de 2024

Llamados a hacer la obra del Señor y vivir para él

Memoria opcional de San Eusebio de Vercelli, Obispo

«Un profeta no es despreciado más que en su patria y en su casa» Mateo 13,57

Hoy Jesús nos recuerda que Dios nunca nos abandona, porque Dios quiere que siempre estemos con Él. A pesar de ser rechazado por la gente de la sinagoga Jesús no cambia sus enseñanzas para apaciguar a los ofendidos, al contrario él continúa llevando a cabo su misión. El pecado es un rechazo a Dios, cuando pecamos somos iguales a aquellos a quienes Jesús habló en la sinagoga, dejamos que el mundo nos distraiga de nuestra fe y de lo que verdaderamente importa: hacer la obra del Señor y vivir para él, Pidamos la gracia por intercesión de san Eusebio de Vercelli de tener presente que el camino de regreso al Señor es a través del arrepentimiento y la contrición, a través de la confesión y la reconciliación, y que Dios nunca nos rechazara porque él nos ama incondicionalmente, él solo espera que también hagamos lo mismo con los demás. ¡San Eusebio de Vercelli, ruega por nosotros!

Dios nos bendiga.





jueves, 1 de agosto de 2024

Llamados a formar parte del Reino de los Cielos

Memoria de San Alfonso María de Ligorio, obispo y doctor de la Iglesia

«Vendrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los arrojarán al horno encendido» Mateo 13,49

Hoy Jesús continúa hablándonos sobre el Reino de los cielos a través de parábolas. A muchas personas incluso siendo cristianas no les gusta la idea del juicio final para ser dignos de entrar al Reino de los cielos, pero no hay nada que temer porque será Dios Padre será nuestro juez y Él es quien envió a Jesús para redimirnos, a la Iglesia para guiarnos y los mandamientos para mantener nuestros pies en el camino correcto de regreso a casa. Pidamos la gracia por intercesión de San José de poner en práctica la fe y la caridad para que el amor y la misericordia de Dios nos transforme y nos hagan dignos del Reino de los cielos. San Alfonso María de Ligorio, ruega por nosotros.

Dios nos bendiga.