jueves, 30 de abril de 2020

Jueves de la Tercera Semana del Tiempo de Pascua

«Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siemprea» Juan 6,51

Hoy Jesús nos dice que él es el pan vivo bajado de cielo. Que este pan celestial no es un alimento que asimilemos en nosotros, sino que este pan del cielo nos asimila a nosotros. Él nos hace tener hambre de Dios, sed de escuchar su Palabra que es gozo y alegría del corazón. Pidamos hoy al Señor que la próxima vez que volvamos a comer de este pan, nos adentrémonos en el Amor mismo, y que no vivimos para nosotros mismos, que ya no vivimos en el error, que vivamos para que el mundo tenga vida en Jesús. Amen.

Dios nos bendiga.


martes, 28 de abril de 2020

Martes de la Tercera Semana de Pascua

«Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre» Juan 6,35

Hoy Jesús nos está hablando de cuán satisfactoria es su enseñanza, la sabiduría que aportan sus palabras a la humanidad, para que tengamos viva en Él. Porque solo en él encontramos el alimento que nos da la fuerza espiritual para seguir nuestro peregrinar aquí en la tierra para llegar a la casa de Dios Padre y solo en Él encontramos descanso para nuestros corazones inquietos, seguridad para nuestros miedos, y esperanza para el futuro. Amen.

Dios nos bendiga.

lunes, 27 de abril de 2020

Lunes de la Tercera Semana de Pascua

«La obra de Dios consiste en que crean en aquel a quien él ha enviado» Juan 6,29

Hoy Jesús nos recuerda que todo es gratis, creer en Él, nuestra fe en Él, que Él es el pan de vida, todo es gratis. Porque ya Él ha pagado el precio, y ya no podemos agregar ni restar valor a lo que Él ha hecho por nosotros y el mundo entero. Pero no solo es gratis, sino que nos da la libertad. No necesitamos hacer nada más que aceptarlo con gratitud, ser agradecidos por nuestra fe en el que Dios envió. Amén.

Feliz semana!
Dios nos bendiga.

domingo, 26 de abril de 2020

Domingo de la Tercera Semana de Pascua 

«¡Con razón nuestro corazón ardía, mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras!» Lucas 24,32

En los momentos más oscuros de la vida, cuando creemos que caminamos solos y que todos se olvidan de nosotros, Jesús resucitado se pone a nuestro lado como un peregrino de Emaús. Pidamos hoy a Jesús que no deje que el desaliento se apodere de nosotros. Porque con Él nuestra noche volverá a quedar iluminada, fortalecida, alegrada. Y si Él se queda con nosotros resucitado podremos también partir su Pan y escuchar su Palabra. Amén.

Feliz domingo.
Dios les bendiga.

lunes, 13 de abril de 2020

Lunes de la Octava de Pascua de la Resurreccion del Señor

«Las mujeres se alejaron a toda prisa del sepulcro, y llenas de temor y de gran alegría, corrieron a dar la noticia a los discípulos» Mateo 28,8

Siguiendo el ejemplo de las mujeres del evangelio de hoy y como personas que se han encontrado con Jesús Resucitado, hoy es nuestro turno de ser testigos de la Resurrección, siendo testigos de la esperanza en un mundo necesitado de esperanza. Amén.

Feliz Pascua de Resurrección.
Dios nos bendiga!

miércoles, 8 de abril de 2020

Miércoles de la Semana Santa

«Yo les aseguro que uno de ustedes va a entregarme» Mateo 26,21

El Miércoles Santo se conoce como el día de la traición. Hoy nosotros como lo hizo Judas también podemos traicionar a Jesús y sus ideales por dinero, poder e influencia o por placer egoísta. Pidamos al Señor la gracia de aprovechar esta Semana Santa para evaluar nuestra vida, examinar nuestra conciencia, hacer penitencia por nuestra infidelidad y tomar resoluciones prácticas para reformar nuestras vidas con la ayuda de Dios especialmente durante esta pandemia. Amén.

Dios nos bendiga.

martes, 7 de abril de 2020

Martes de la Semana Santa

«Yo les aseguro que uno de ustedes me va a entregar» Juan 13,21

Jesús, el eterno Hijo de Dios, hoy continúa recostado a nuestro lado enseñándonos, afirmándonos y amándonos. Porque Él no deja a quienes más lo necesitan, especialmente en este drama de dolor que vive la humanidad. Por eso Jesús nos recuerda que Él está aquí con nosotros, que Él entra en nuestras luchas, que Él nos da su fuerza y todo lo que necesitamos para vivir la voluntad de Dios en medio del dolor. Porque Él nunca nos dejará, aunque nuestro propio orgullo y pecaminosidad nos alejen de él. Amén.

Dios nos bendiga.