martes, 30 de junio de 2020

Martes de la Decimotercera Semana del Tiempo Ordinario

«Señor, ¡sálvanos, que perecemos!» Mateo 8,25

Hoy Jesús nos recuerda que en nuestra vida puede haber momentos de tormentas, especialmente en nutra vida espiritual en la que nuestra fe se pondrá a prueba. Pidamos al Señor que cada vez que experimentemos graves dificultades en nuestra vida, que nuestra oración sean las simples palabras de los discípulos: ¡Señor, sálvanos! Amén.

Dios nos bendiga.

lunes, 29 de junio de 2020

Solemnidad de San Pedro y San Pablo Apóstoles

«Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo» Mateo 16,16

Hoy celebramos a dos hombres que fueron fundamentales para la Iglesia: San Pedro, la roca sobre la cual Jesús construyó su Iglesia, y San Pablo, que difundió la palabra de Dios a los gentiles. Ambos hombres eran pecadores imperfectos, como todos nosotros, pero su testimonio y testimonio del Evangelio los llevó a sufrir encarcelamiento, persecución y martirio. Pidamos al Señor la gracia de participar en la fe, celo y sentido de misión de Pedro y Pablo para salir con las personas en nuestra vida diaria y brindarles la buena noticia del amor de Dios por ellos. Amén.

San Pedro y San Pablo Apóstoles, rueguen por nosotros!
Dios nos bendiga.

domingo, 28 de junio de 2020

Domingo de la Decimotercera Semana del Tiempo Ordinario

«El que no toma su cruz y me sigue detrás no es digno de mí» Mateo 10,37

Hoy Jesús nos habla sobre la importancia de ser y vivir como uno de sus discípulos, que aunque seguirlo a él es algo difícil y desafiante, que incluso el mismo Jesús lo reconoce. Pero el mismo Jesús nos garantiza que hay recompensa cuando ponemos a Dios primero, cuando servimos a Dios antes que nada, Jesús nos promete la vida eterna, si somos fieles como Dios siempre es fiel. Amén.

¡Feliz domingo!
Dios nos bendiga.

sábado, 27 de junio de 2020

Sábado de la Duodécima Semana del Tiempo Ordinario

«Yo les aseguro que en ningún israelita he hallado una fe tan grande» Mateo 8,10

Hoy Jesús nos dice que las palabras del centurión son un modelo para nuestra oración. Que si queremos recibir su poder sanador debemos imitar la humildad y la confianza del centurión. Pidamos al Señor la gracia de que nuestra oración sea como la del centurión, y así dejarnos transformar y sanar por el amor y la gracia de Dios. Amén.

Feliz sábado!
Dios nos bendiga.

viernes, 26 de junio de 2020

Viernes de la Duodécima Semana del Tiempo Ordinario

«Señor, si quieres, puedes curarme» Mateo 8,2

Hoy Jesús nos invita a seguir el ejemplo de fe y valentía del leproso que lo llamó y le pidió sanidad, hoy nosotros también podemos hacer lo mismo. Podemos ir a Jesús y pedirle que nos sane y nos dé la gracia que necesitamos en este momento que estamos viviendo, especialmente que él nos ayude a creer en todo momento que somos dignos de su amor. Amén.

Dios nos bendiga.

jueves, 25 de junio de 2020

Jueves de la Duodécima Semana del Tiempo Ordinario

«No todo el que me diga: ‘Señor, Señor’, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial» Mateo 7,21

Hoy Jesús nos pide responsabilidad en nuestra condición de cristianos y a dar un buen testimonio de la fe. Porque no son las palabras ni las oraciones sin compromiso las que cuentan, sino el trabajo por vivir según el Proyecto de Dios. Porque nuestra oración debe expresar siempre nuestro deseo de obrar el bien y una petición de ayuda, puesto que reconocemos nuestra debilidad. Amén.

Dios nos bendiga.

miércoles, 24 de junio de 2020

Solemnidad de la Natividad de San Juan Bautista
24 de junio

«El niño se iba desarrollando físicamente y su espíritu se iba fortaleciendo»  Lucas 1,80

Al celebrar hoy el nacimiento de Juan el Bautista celebramos lo que su nacimiento significó para el mundo en el desarrollo de la historia de la salvación. Su ejemplo de confianza en Dios y su creencia en las promesas de Dios son dignas de imitar, y su perseverancia y fortaleza al mostrar a otros el camino a Cristo son el epítome del discipulado, que en esta fiesta de su nacimiento, podamos dar gracias por el regalo de Juan el Bautista. Que su ejemplo e intercesión nos ayuden en nuestro propio discipulado. Amén.

San Juan Bautista, ruega por nosotros!
Dios nos bendiga.