Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo
«Comieron todos hasta saciarse. Se recogieron los trozos que les habían sobrado: doce canastos» Lucas 9,17
Todo lo que podamos hacer es poco para intentar corresponder ante la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía; tan humilde, tan escondida, tan impresionante. El Creador de cielos y tierra se esconde en las especies sacramentales y se nos ofrece como alimento de nuestras almas. Es el pan de los ángeles y el alimento de los que estamos en camino.
Feliz Domingo!
Dios les Bendiga.

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