lunes, 7 de noviembre de 2022

Llamados a ofrecer perdón a todos

Lunes de la Trigésima Segunda Semana del Tiempo Ordinario

«Si te ofende siete veces al día, y siete veces viene a ti para decirte que se arrepiente, perdónalo» Lucas 17,4

Hoy Jesús enseña sobre el perdón y la fe. Como discípulos del Señor debemos luchar por no hacer que otro caigan en pecado y para pedir y dar perdón cuando sea necesario. La Fe nos ayuda a tener más conciencia de nuestra propia conducta hacia quienes nos rodean, esa mayor conciencia de uno mismo también permite una mayor apertura para perdonar a aquellos que nos hacen daño. Pidamos la gracia al Espíritu Santo para que ilumine nuestra mente y nuestro corazón para poder ver las áreas de nuestra vida en las que necesitamos cambiar, y reconocer a aquellos a quienes estamos llamados a ofrecer perdón. Amén

Dios nos bendiga.




domingo, 6 de noviembre de 2022

Llamados a vivir para siempre con Dios

 Domingo de la Trigésima Segunda Semana del Tiempo Ordinario

«Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven» Lucas 20,38

Hoy Jesús nos recuerda que si somos fieles el Rey del mundo nos resucitará para vivir para siempre con él. Jesús no cae en el juego de los Saduceos y por eso compara los caminos de este mundo con los caminos del reino de Dios recordándoles que el Dios que adoramos es el Dios de los vivos, no de los muertos y que aquellos que pertenecen a Dios y que le sirven en la vida son ciertamente descritos como hijos de Dios, herederos del reino, que resucitarán a una nueva vida en la resurrección. Pidamos la gracia de enfocarnos en nuestro destino final sin dejar que nada nos separará del amor y vida de Dios. Amén

Dios nos bendiga.

sábado, 5 de noviembre de 2022

Llamados a depender de la misericordia y providencia de Dios

 Sábado de la Trigésima Primera Semana del Tiempo Ordinario

«Con el dinero, tan lleno de injusticias, gánense amigos que, cuando ustedes mueran, los reciban en el cielo» Lucas 16,9

Hoy Jesús nos desafía a reflexionar sobre el buen uso de las cosas materiales y económicas. Hoy muchas personas como el tiempo de Jesús relacionan bienestar económico con la bendición de Dios pero Jesús proclama todo lo contrario sobre los bienes materiales y la justicia divina, porque Dios puede ver las intenciones de nuestro corazón que son más importantes que la prosperidad financiera. Pidamos hoy la gracia de depender de la misericordia y providencia de Dios en todos los aspectos de nuestra vida incluyendo los asuntos financieros. Amén

Dios nos bendiga.




viernes, 4 de noviembre de 2022

Llamados a vivir como hijos de la luz

Memoria de San Carlos Borromeo, obispo

«Los hijos de este mundo son más astutos; que los hijos de la luz» Lucas 16,8

En el evangelio de hoy, Jesús establece un contraste entre los hijos de la luz y los hijos de este mundo. Las palabras de Jesús hoy nos desafían a preguntarnos cómo debemos distinguirnos como hijos de luz, así como lo hizo San Carlos Borromeo para las personas de su tiempo. ¿Cómo podemos ser prudentes en el trato con nuestra propia generación? El desafío de vivir en contraste con los niños de este mundo es profundo. Nuestra ciudadanía está en el cielo. A través de nuestro bautismo estamos unidos a Cristo, que nos da su luz para guiarnos en la vivencia de esta identidad. Pidamos por intercesión de San Carlos Borromeo la gracia de que en nuestra unidad con Cristo, el Hijo de Dios podamos gustar y ver su luz. San Carlos Borromeo, ruega por nosotros.

Dios nos bendiga.





jueves, 3 de noviembre de 2022

Llamados a ver a todas las personas con amor y misericordia

Memoria de San Martín de Porres, Religiosa

«En el cielo habrá más alegría por un pecador que se arrepiente» Lucas 15,7

Hoy Jesús nos recuerda que él se preocupa por todos y cada uno de nosotros. Para los fariseos y los escribas todo el que le escuchaba a Jesús era un pecador, pero son los pecadores los que se sienten atraídos por Jesús escuchan sus palabras y tienen hambre de su mensaje. Los fariseos y los escribas solo quieren juzgar. Hoy Jesús quiere que veamos a los demás como él los ve con amor y misericordia, y así lo hizo San Martín de Porres cuya fiesta celebramos hoy atendiendo a los más necesitados y marginados de la sociedad en la que le toco vivir su vocación. Pidamos por la intercesión de San Martín de Porres la gracia de preocuparnos por aquellos que están alejados del Señor y los demás, y seamos para ellos ese rostro de Cristo buscador y amoroso.
San Martín de Porres, ruega por nosotros.

Dios nos bendiga.




miércoles, 2 de noviembre de 2022

Llamados a vivir con Jesús por la eternidad

 Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos

«El que vea al Hijo y crea en él, yo lo resucite en el último día» Juan 6,40

Hoy celebramos la Conmemora a Todos los Fieles Difuntos de todos los que han muerto marcados con la señal de la fe. Hoy es un día reservado para honrar a los muertos y continuar orando por sus almas, mientras esperan ser aceptados con alegría en el cielo. En el Evangelio de hoy Jesús nos asegura que él no rechazará a nadie que venga a él, que todo el que a él venga morirá para vivir con él por la eternidad. Que hoy siempre ofrezcamos nuestras oraciones para ayudar a nuestros amados fieles difuntos para que el Señor perdone sus pecados para que algún día, si Dios quiere, otros hagan lo mismo por nosotros.
¡ Dale Señor el descanso eterno. Brille para ellos la luz perpetua. Descanse en paz. Amén

Dios nos bendiga.




martes, 1 de noviembre de 2022

Llamados a la Santidad

Solemnidad de Todos los Santos

«Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos» Mateo 5,12

Hoy la Iglesia celebra la Solemnidad de todos los santos conocidos, como desconocidos. Las lecturas de hoy nos ayudan a centrarnos en el significado de esta celebración, ofreciéndonos una visión de la vida eterna a la que somos llamados con Dios, regocijándonos en nuestra condición como hijos de Dios y brindando instrucciones sobre cómo podemos vivir la santidad en nuestros días. Pidamos la gracia al Señor que algún día también nos unamos a los Santos y podamos ser reconocidos como bienaventurados y formar parte de la gran muchedumbre que nadie puede contarla.
¡Santos y Santas de Dios, rueguen por nosotros!

Dios nos bendiga.