Domingo de la Trigésima Segunda Semana del Tiempo Ordinario
«Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven» Lucas 20,38Hoy Jesús nos recuerda que si somos fieles el Rey del mundo nos resucitará para vivir para siempre con él. Jesús no cae en el juego de los Saduceos y por eso compara los caminos de este mundo con los caminos del reino de Dios recordándoles que el Dios que adoramos es el Dios de los vivos, no de los muertos y que aquellos que pertenecen a Dios y que le sirven en la vida son ciertamente descritos como hijos de Dios, herederos del reino, que resucitarán a una nueva vida en la resurrección. Pidamos la gracia de enfocarnos en nuestro destino final sin dejar que nada nos separará del amor y vida de Dios. Amén
Dios nos bendiga.
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