martes, 28 de febrero de 2023

Llamados a orar por la paz, el perdón y la reconciliación

Martes de la Primera Semana de Cuaresma

«Cuando ustedes hagan oración no hablen mucho, como los paganos» Mateo 6,6

Durante el tiempo de Cuaresma somos invitados a orar como Cristo enseñó por la paz, el perdón y la reconciliación. La oración del Evangelio de hoy es bien conocida que tal vez la recitamos sin considerar su significado, el Padre Nuestro es una oración que tiene sus raíces en la vida que Dios nos da, la paz del reino de Dios y el deseo de garantizar la justicia para todas las personas. Pidamos en esta temporada de Cuaresma la gracia de encontrar formas de perdonar y pedir perdón con miras a anunciar el reino de Dios, confiando en que Dios no mire nuestros pecados sino nuestra fe, y nos conceda la paz y la unidad con él y entre nosotros. Amén

Dios nos bendiga.






lunes, 27 de febrero de 2023

Llamados a poner en práctica la caridad

Lunes de la Primera Semana de Cuaresma

«Yo les aseguro que, cuando no lo hicieron con uno de aquellos más insignificantes, tampoco lo hicieron conmigo» Mateo 25,46

Hoy Jesús nos enseña lo que significa vivir plenamente como Dios manda. La Cuaresma es un tiempo propicio para poner en práctica la caridad fraterna entre todos los hijos de Dios, hoy Jesús a aquellos que cuidan de los menos afortunados, porque todo lo que hacemos por los más pequeños, lo hacemos por Jesús. Pidamos la gracia durante esta Cuaresma de ver lo que el Señor ha hecho por nosotros al amarnos y nunca abandonarnos para que podamos nosotros hacer lo mismo con nuestro prójimo y así vivir como verdaderos hijos de Dios. Amén

Dios nos bendiga.






domingo, 26 de febrero de 2023

Llamados a acercarnos a Dios por medio de las prácticas cuaresmales

Domingo de la Primera Semana de Cuaresma

«Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto, para ser tentado» Mateo 4,1

Hoy Jesús nos recuerda que nuestras prácticas de Cuaresma están destinadas a ayudarnos a crecer en el conocimiento y en el amor de Dios. La Iglesia nos ofrece estos 40 días para considerar nuestra relación con Dios siguiendo el ejemplo de Jesús que nos enseña a rechazar por medio de la oración, el ayuno y la limosna los ataques del diablo, que solo busca sembrar la división. Pidamos la gracia de que nuestras prácticas cuaresmales de la oración, el ayuno y la limosna nos ayuden a acercarnos más a Dios, al prójimo y a nosotros mismos. Amén.

Dios nos bendiga.




sábado, 25 de febrero de 2023

Llamados a la conversión siguiendo al Señor

Sábado Después del Miércoles de Cenizas

«No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que se conviertan» Lucas 5,32

Hoy Jesús nos recuerda que él nos ha llamado a la conversión que solo debemos responder con generosidad y confianza. Todavía estamos en los primeros días de la Cuaresma cuando podemos, con la guía de Dios, encontrar la mejor manera de pasar este tiempo sagrado. Aunque es poco probable que seamos completamente transformados en estos cortos 40 días de Cuaresma, este es un buen momento para abrirnos a Dios y comenzar ese proceso. Mateo, el recaudador de impuestos, es un buen modelo para nosotros, quien llamado por Jesús, inmediatamente lo siguió. Para Mateo o Levi como para muchos otros discípulos tomó años el seguir a Jesús, escucharlo diariamente y ser infundido por el Espíritu Santo para transformarlo en un Apóstol que finalmente entregó su vida al servicio de Jesús y la Iglesia. Pidamos la gracia para continuar con nuestro propio viaje con Jesús esta Cuaresma. Amén.

Dios nos bendiga.





viernes, 24 de febrero de 2023

Llamados a practicar el ayuno para unir nuestro corazón al de Jesús

Viernes Después del Miércoles de Cenizas

«Pero ya vendrán días en que les quitarán al esposo, y entonces sí ayunarán» Mateo 9,15

Hoy Jesús nos recuerda que hay un tiempo para celebrar con alegría pero que la Cuaresma es un tiempo de ayuno, de sacrificio. En la Cuaresma los cristianos ayunamos como una práctica penitencial de autodisciplina, negándose comida y bebida, u otros bienes, para liberarnos de la distracción, enfocando nuestros deseos en Dios y permite que la incomodidad que sentimos nos una de alguna manera pequeña con el sufrimiento de Jesús, porque donde nosotros nos vaciamos, Dios entra y llena nos llena con sus dones. Pidamos la gracia de que en esta Cuaresma nuestro ayuno anime nuestros corazones a estar más unidos a Jesús, el esposo, en espera de las alegrías de la Pascua. Amén.

Dios nos bendiga.







jueves, 23 de febrero de 2023

Llamados a seguir a Jesús llevando nuestra propia cruz

Jueves Después del Miércoles de Ceniza

«Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga» Lucas 9,23

Hoy Jesús nos recuerda que si queremos ser sus discípulos debemos negarnos a nosotros mismos, tomar nuestras cruces diarias y seguir sus pasos. Las cenizas ya no están en nuestras frente pero si permanecen las promesas que hicimos ayer para la Cuaresma, promesas que nos ayudarán a tomar mejor nuestra cruz de una manera particular mientras nos preparamos para la Pascua. Para la mayoría de los que siguieron a Jesús, sus cruces y sus sufrimientos sólo los conocía Dios, quizás nuestras cruces sean parecidas pero solo Dios puede reconocer y comprender una cruz de la otra. Pidamos al Señor la gracia de unir nuestro sufrimiento al suyo en este tiempo privilegiado de la Cuaresma tomando nuestras cruces con la mirada fijada en él que es nuestra esperanza, nuestra salvación. Amén.

Dios nos bendiga.




miércoles, 22 de febrero de 2023

Llamados a vivir la cuaresma orando ayunando y sirviendo

 Miércoles de Cenizas

«Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres para que los vean» Mateo 6,1

Hoy al iniciar el sagrado tiempo de la Cuaresma Jesús nos anima a usar este tiempo penitencial para orar, ayunar y dar limosnas, no para impresionar a los demás, sino para humillarnos y dar gloria a Dios, acompañando a Jesús con nuestras propias cruces hasta el Calvario. Pidamos la gracia que durante este tiempo nos comprometamos a imitar mejor a Jesús, quien ayunó y oró en el desierto durante 40 días y 40 noches, para que las penitencia y la prácticas espirituales que realicemos nos acerquen más a Dios y a los demás. Amén

Dios nos bendiga.