jueves, 31 de octubre de 2024

Llamados a colaborar con la obra salvadora de Jesús

 Jueves de la trigésima semana del Tiempo Ordinario

«¡Jerusalén, Jerusalén, que matas y apedreas a los profetas que Dios te envía!» Lucas 13,34

Podemos confiar en la ayuda de Dios y en la obra salvadora de Jesús en nuestras luchas diarias. Nosotros sabemos que podemos confiar en Jesús en todo momento, en el Evangelio de hoy, él se dirigió resueltamente a Jerusalén, sabiendo que enfrentaría el sufrimiento y la muerte, Jesús en todo momento habló de cumplir su propósito: sufrir y morir en la cruz y resucitar de entre los muertos para traer la salvación a todos nosotros. Por lo tanto, en la medida en que él ha ganado la batalla principal por nosotros, sin duda podemos confiar en él en tiempos de problemas o tentaciones. Él estará con nosotros en todas nuestras batallas si lo invocamos. Amén

Dios nos bendiga.






martes, 29 de octubre de 2024

Llamados a ser transformados por el reino de Dios

Martes de la trigésima semana del Tiempo Ordinario

«Se parece a la semilla de mostaza que un hombre sembró en su huerta; creció y se convirtió en un arbusto grande» Lucas 13,19 

Dios permite que el reino de Dios eche raíces en nosotros y florezca. El reino de Dios tiene un poder transformador enorme y exponencial, es por eso que si tenemos un papel que desempeñar en el reino de Dios, debemos acoger la invitación y participar en su vida, pero no depende de nosotros. Recordemos que Dios ha proporcionado la semilla de mostaza y ha ofrecido la levadura, solo Dios ha creado los entornos para que prosperen y crezcan. Cuidamos la semilla, amasamos la masa del pan, pero la gracia de Dios las cambia y las renueva desde dentro, conformándolas cada vez más a su forma perfecta y alejándolas de cómo aparecieron por primera vez en el mundo, lo ordinario se convierte en extraordinario. Y si Dios puede hacer eso con una semilla de mostaza y una masa de harina, puede hacerlo con cada uno de nosotros, ya sea que nuestras vidas sean desordenadas o aburridas y nuestras almas blanqueadas o muestren cicatrices, nuestro Padre celestial permite que el reino de Dios eche raíces en nosotros y florezca. Pidamos hoy al Señor la gracia que al servirlo a él y que con nuestras palabras y acciones ayudemos a que el reino crezca en el mundo, no solo en nuestros propios corazones, para que la esperanza se encienda donde antes no la había y si lo hacemos es porque ya hemos sido transformados por Cristo, y es lo que ahora somos. El poder de la transformación... es el reino de Dios. Amén

Dios nos bendiga.




lunes, 28 de octubre de 2024

Llamados a orar siguiendo el ejemplo de Jesús

Fiesta de los Santos Simón y Judas, Apóstoles

«Jesús se retiró al monte a orar y se pasó la noche en oración con Dios» Lucas 6,12

El Evangelio de hoy nos presenta a Jesús orando en la montaña antes de elegir a sus apóstoles, incluidos los santos Simón y Judas, cuya fiesta celebramos, y con su oración, Jesús ejemplificó la vida santa, obediente y relacional plena que debemos seguir. Jesús es nuestro maestro, nuestro Salvador, nuestro redentor y nuestra piedra angular y a través de Jesús toda la estructura se mantiene unida y crece hasta convertirse en un templo sagrado en el Señor. Jesús es nuestra piedra angular, una piedra clave, una pieza final de arquitectura generalmente piedra que se coloca al construir un arco o una bóveda. Aparte de todas las maravillas arquitectónicas de una piedra angular como metáfora de Cristo y la Iglesia, lo que podemos ver en las Escrituras de hoy es que la pieza que mantiene todo unido, que repara lo que está roto, es Jesucristo, Jesús sufre y muere por nosotros, nos redime y nos reconcilia, y ora, ya que la oracioón es el fundamento de esta vida, de esta Iglesia, de este reino, es el amor, es la relación, es la oración. Incluso Jesús empezó todo con la oración. ¡Qué acto tan profundamente sencillo de seguir!
Santos Simón y Judas, Apóstoles, rueguen por nosotros.

Dios nos bendiga.




jueves, 24 de octubre de 2024

Llamados a seguir a Jesús en medio de nuestros desafíos

Memoria Opcional de San Antonio María Claret, Obispo

«¿Piensan acaso que he venido a traer paz a la tierra? De ningún modo. No he venido a traer la paz, sino la división» Lucas 12,51

En el Evangelio de hoy, tenemos una prefiguración de la vida cristiana y el sacrificio que implica. Jesús viene a prender fuego al mundo, con su misericordia, gracia, poder y Espíritu Santo, por eso el mismo Jesús dice, ¡y cuánto desearía que ya estuviera ardiendo! Jesús anhela el momento en que su pueblo se reconcilie con el Padre a través de él. Pero el mismo Jesús nos advierte que hasta en la familia habrá oposición y divisiones, pero este es el costo del discipulado, esto es lo que está en juego cuando lo damos todo para seguir a Jesús, así como lo hizo San Antonio María Claret. Pero debemos recordar que la paz eterna que Jesús ofrece es real y verdadera, pero el camino hacia ese fin puede llevar a conflictos aquí en la tierra y eso está bien, porque de otra forma sería renunciar al gran don del libre albedrío.  San Antonio María Claret a quien hoy recordamos nos recuerda que la vida cristiana implica sacrificio y sufrimiento y que a través de los costos incurridos obtenemos sólo un atisbo de la verdadera comprensión de qué acto profundamente desinteresado fue la muerte de Jesús en la cruz para que pudiéramos reconciliarnos con Dios Padre, pero Jesús nunca dijo que seguirlo sería fácil, más bien, habla honestamente de los desafíos y promete que las recompensas del cielo serán mucho mayores de lo que podríamos imaginar.
San Antonio María Claret, ruega por nosotros.

Dios nos bendiga.





miércoles, 23 de octubre de 2024

Llamados a comaprtir con los demás lo que Dios nos ha dado

 Memoria Opcional de San Juan de Capistrano, Presbítero

«Al que mucho se le confía, se le exigirá mucho más» Lucas 12,48

Hoy se nos recuerda que cuanto más nos da Dios, más tenemos para dar a los demás. El amor de Dios lo abarca todo y ese amor creó a la humanidad por amor, y ese amor no ha disminuido, pero ese amor, nos hace responsables de nuestras palabras, acciones y silencios. Es por eso que Jesús nos dice hoy que seremos responsables de cómo utilizamos los recursos, dones y oportunidades que Dios nos ha dado, porque se le pedirá mucho a la persona a quien se le confió mucho, y aún más se le pedirá a la persona a quien se le confió más. Porque nuestro deber y responsabilidad están conectados en primer lugar y sobre todo con el bautismo. Allí recibimos el don del Espíritu Santo y de la fe y por eso tenemos el privilegio de conocer la verdad de las enseñanzas de Jesús, tenemos a nuestra disposición recursos y bienes de este mundo, pero sobre todo tenemos la gracia sacramental, tenemos talentos y habilidades, sufrimientos y experiencias. Debemos recordar que todo esto viene de Dios, y lo que hemos recibido como don lo hemos de utilizar al servicio del reino. Dios siempre toma lo que ofrecemos y lo multiplica, así que ¿qué otra cosa sino el bien puede surgir de emplear para su gloria toda la bondad que hemos recibido de él?
San Juan de Capistrano, ruega por nosotros.

Dios nos bendiga.




viernes, 18 de octubre de 2024

Llamados a ser discípulos que proclaman y vivan la buena nueva

Fiesta de San Lucas, Evangelista

«Pónganse en camino; yo los envío como corderos en medio de lobos» Lucas 10,9

Hoy somos llamados a preparar el camino para Cristo promoviendo la paz y la reconciliación. La Iglesia celebra hoy, la fiesta de san Lucas, el evangelista, en el Evangelio, escuchamos que Jesús envía discípulos a los lugares que planea visitar para preparar el camino. Esta misión adicional de 72 discípulos es única en el Evangelio de Lucas, lo que hace que algunos exegetas bíblicos sugieren que Lucas mismo estaba entre los 72 que recibieron las instrucciones para la misión evangelizadora. Jesús les advirtió que encontrarán con algunas personas o comunidades que serían hostiles a su mensaje. Sin embargo, cuando llegan a una casa, se les dice a los discípulos que los saluden con la paz 'Que la paz reine en esta casa', porque este saludo es una oferta de salvación y aceptar la paz es aceptar el reino de Dios, pero que donde sean bienvenidos, los discípulos deben quedarse y comer y beber lo que se les ponga delante. Deben curar a los enfermos y proclamar la cercanía del reino de Dios. Aunque los discípulos pueden curar enfermedades en nombre de Jesús, esto es sólo una señal de la sanación que está por venir. Sólo Dios puede perdonar los pecados, y es la muerte de Jesús en la cruz la que hará posible nuestra reconciliación con el Padre. Así como los setenta y dos prepararon el camino para que Jesús entrara en pueblos que tal vez no aceptaran su mensaje de paz, la Iglesia está llamada a proclamar el reino de Dios a un mundo que a menudo es hostil a los valores del reino de Dios. Hoy cada bautizado tiene la misma misión de proclamar que el reino de Dios está cerca, primero, debemos hacer las paces con Dios y con los demás, arrancando el pecado de nuestros corazones y haciendo reparación, y luego, como los 72 discípulos entre los que estaba Lucas y nos convertimos en personas de paz y reconciliación, preparando el camino para el reino de Cristo trayendo sanación y esperanza al mundo.
San Lucas Evangelista, ¡ruega por nosotros!


Dios nos bendiga.




miércoles, 16 de octubre de 2024

Llamados a entregar a Dios todo lo que somos

Memoria de Santa Margarita María Alacoque, Virgen

«¡Ay de ustedes, porque son como esos sepulcros que no se ven, sobre los cuales pasa la gente sin darse cuenta!» Lucas 11,44

Hoy recordamos a Santa Margarita María Alacoque a quien debemos la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Las lecturas de hoy nos desafían a comprometernos a seguir la voluntad de Dios. En el Evangelio, Jesús reprende a los fariseos por dos cosas, primero porque ellos obedecen más la letra de la ley de Dios pero ignoran el espíritu de la ley amor y misericordia, y segundo Jesús los critica por su ego y orgullo, por buscar los asientos de honor en la sinagoga y el reconocimientos públicos de los demás, Jesús les recuerda que ellos solo se centran en sus deseos, su comodidad y su voluntad, y no en la voluntad de Dios. Hoy somos llamados a examinar nuestro propio corazón y así poder ver qué partes de nosotros mismos nos resistimos a entregar a Dios y qué aspectos no hemos seguido los mandatos del Señor, en favor de nuestros propios deseos y nuestra comodidad. Al recibir a Jesús, pidámosle la fuerza para dejar de lado nuestra voluntad y permitir que Dios dirija nuestra vida.
Santa Margarita María Alacoque, ¡ruega por nosotros!

Dios les bendiga.