«No juzguéis, para que no seáis juzgados» Mateo 7,1
Hay ocasiones en que descubrir la propia debilidad se convierte en el mejor maestro para comprender y aceptar las limitaciones ajenas. Pidamos a Jesús la gracia de vivir la vida, aceptando profundamente a los demás como son.
Feiz Semana!
Dios les Bendiga.

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