«¿Quién es éste, que hasta el viento y el lago le obedecen?» Marcos 4,41
Jesús reprende a la tormenta, con toda la autoridad de un domador que calma a un animal inquieto. Jesús está siempre preocupado de mis necesidades, incluso cuando parece dormido.
Feliz Sábado
Dios les bendiga.
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