sábado, 21 de septiembre de 2024

llamados a a responder a la llamda del Señor como San Mateo

Fiesta de San Mateo, Apóstol y Evangelista

«Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores» Mateo 9,13

Hoy, en la fiesta de San Mateo, nuestras lecturas comparten un énfasis en el “llamado”. Nuestro pasaje del Evangelio es tradicionalmente conocido como el llamado de Mateo. En él, Jesús simplemente dice: Sígueme, y Mateo lo hace. Cuando los fariseos ven que Jesús está comiendo con pecadores y recaudadores de impuestos, interrogan a sus discípulos. Jesús los escucha y es él quien responde diciendo: Misericordia quiero, no sacrificio. No he venido a llamar a justos sino a pecadores. Los que están bien no necesitan médico, sino los enfermos. Los justos no necesitan un Salvador, sino los pecadores. Nosotros también somos pecadores que necesitamos un Salvador, y Jesús es la misericordia de Dios que viene a morar y salvar. Como Mateo, hemos sido elegidos y hemos respondido al llamado de Jesús para seguirlo. No podemos lograr esto por nosotros mismos. Dios proporciona la gracia que hace posible la unidad. Nos ha dado a cada uno de nosotros dones para servir a la Iglesia y a los demás y para construir el Cuerpo de Cristo. En el bautismo hemos sido llamados por nuestro nombre. Con la ayuda del Señor, que podamos vivir de una manera digna de ese llamado. San Mateo, ¡ruega por nosotros!

Dios nos bendiga.




viernes, 20 de septiembre de 2024

Llamados a seguir el ejemplo de los santos mártires

Memoria de San Andrés Kim Taegon, presbítero y San Pablo Chong Hasang y Compañeros, Mártires

«Jesús comenzó a recorrer ciudades y poblados predicando la buena nueva del Reino de Dios» Lucas 8,1

Hoy celebramos la fiesta de varios mártires de la Iglesia primitiva en Corea. San Andrés Kim Taegon, presbítero y San Pablo Chong Hasang y compañeros, mártires que trabajaron incansablemente y se sacrificaron mucho para que la Iglesia se estableciera y creciera en Corea. San Juan Pablo II los describió como «levadura» para la Iglesia cuando los canonizó durante su pontificado, diciendo: «La muerte de los mártires es similar a la muerte de Cristo en la cruz, porque, como la suya, la de ellos se convirtió en el comienzo de una nueva vida, pero esta nueva vida no se manifestó solo en ellos mismos –en aquellos que sufrieron la muerte por Cristo– sino que se extendió también a otros. Se convirtió en la levadura de la Iglesia como comunidad viva de discípulos y testigos de Jesucristo». Es una etiqueta adecuada teniendo en cuenta que sería difícil saber si la Iglesia estaría en Corea sin su trabajo. Antes de ser mártires, estos misioneros y evangelistas vivieron, viajaron y compartieron el Evangelio tal como se hacía en los primeros tiempos. El pasaje del Evangelio de hoy nos cuenta cómo Jesús viajaba de aldea en aldea con los Doce Apóstoles, María Magdalena, Juana, Susana y otros. No conocemos todos los detalles de su viaje misionero, pero podemos imaginar que ciertamente experimentaron alegrías y peligros a lo largo del camino. Se cuidaron unos a otros y continuaron su trabajo porque sabían lo importante que era. Nuestra Iglesia de hoy no estaría aquí sin el celo de tantos discípulos, especialmente misioneros. Desde los Apóstoles y sus compañeros hasta San Andrés Kim y sus compañeros, tantas personas han servido como levadura para nuestra Iglesia. Han sido fundamentales para que el Evangelio surja en nuestro mundo. Por supuesto, lo hicieron por la gracia de Dios y la generosidad de tantos. Pidamos por intercesión de los santos mártires la gracia que nos ayude a servir de fermento para la Iglesia.
San Andrés Kim Taegon, presbítero y San Pablo Chong Hasang y compañeros, mártires, rueguen por nosotros.

Dios nos bendiga.




miércoles, 18 de septiembre de 2024

Llamados a crecer en la sabidurí del Señor

Miércoles de la Vigésima Cuarta Semana del Tiempo Ordinario

«Pero sólo aquellos que tienen la sabiduría de Dios, son quienes lo reconocen» Lucas 7,35

Si queremos seguir verdaderamente a Jesús, necesitamos crecer en sabiduría. Jesús es la personificación de la sabiduría, Él conoce plenamente lo que nosotros solo podemos ver parcialmente y si queremos ser como Jesús, seguirlo verdaderamente, necesitamos crecer en sabiduría. La sabiduría es un don que viene de la experiencia y de dejar que Dios nos forme, si estamos abiertos a aprender a través de nuestros sufrimientos, alegrías, pérdidas y ganancias, creceremos en conocimiento y comprensión de los caminos del Señor y su plan de salvación, Dios nos dará los dones espirituales de fe, esperanza y amor: las claves de la verdadera sabiduría. La sabiduría nos enseña que Dios es el único que ve con claridad. No importa cómo nos parezca algo, confiamos en que Dios está obrando y aprendemos a estar abiertos al misterio, a las sorpresas y a esperar lo inesperado cuando se trata de Dios. Pidamos hoy a Jesús su sabiduría para ver cómo él ve y pidámosle que nos ayude a reconocer su presencia dondequiera que lo encontremos cada día. Amén.

Dios nos bendiga.





martes, 17 de septiembre de 2024

Llamados a dejarnos cuidar y levantar por Jesús

Martes de la Vigésimo Cuarta Semana del Tiempo Ordinario

«Joven, a ti te digo: levántate» Lucas 7,13

Cuando Jesús resucita al hijo de la viuda, restablece su relación, pero también restablece la seguridad y el lugar de la mujer en el mundo. Como viuda, es extremadamente vulnerable a las desgracias económicas y culturales, pero con un hijo vivo tiene un cuidador y un defensor y alguien con posición social y legal en la comunidad, Jesús la ha salvado; la ha redimido con su poder sobre la muerte. El poder de Jesús sobre la muerte nos ha salvado del destino de una antigua viuda del Cercano Oriente, nosotros también tenemos un cuidador y un abogado; tenemos un lugar ante el trono de Dios, somos salvos; Jesucristo nos ha redimido con su gracia y misericordia. Cada uno de nosotros tiene un papel que desempeñar en el drama de la salvación porque en un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un solo Cuerpo y a todos se nos dio a beber de un solo Espíritu, la Buena Nueva de la salvación se ha hecho visible en señal y en hechos. Cristo resucitó y nos llama a levantarnos del pecado y entrar en ese lugar que ha creado para nosotros. Amén

Dios nos bendiga.







sábado, 14 de septiembre de 2024

Llamados a encontrar nuestra identidad de cristianos en la Santa Cruz

 Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz

«Tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo único» Juan 3,16

La Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz nos ofrece un tiempo para reflexionar sobre la belleza de nuestra redención. Dios estuvo dispuesto a sacrificar a su Hijo único para que tuviéramos vida eterna. Dios es fiel y su amor por nosotros supera nuestra comprensión. La Santa Cruz, por la que Jesús redimió al mundo, es digna de alabanza y exaltación. Que la fiesta de hoy nos ayude no sólo a profundizar nuestra comprensión del amor de Dios, sino también nuestra capacidad de vivirlo en el mundo.
Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Dios nos bendiga




viernes, 13 de septiembre de 2024

Llamados a vivir y compartir la palabra Señor

Memoria de San Juan Crisóstomo, Obispo y Doctor de la Iglesia

«¿Puede acaso un ciego guiar a otro ciego?» Lucas 6,39

Para difundir verdaderamente la palabra del Señor, debemos vivirla. La Iglesia celebra hoy a San Juan Crisóstomo, un predicador valiente que era conocido por “consolar a los afligidos y afligir a los cómodos” con su honestidad controvertida y la forma en que desafiaba la hipocresía. San Juan Crisóstomo lidió con juicios severos e incluso fue exiliado porque habló en contra de la riqueza y la avaricia, enfureciendo a sus enemigos ricos. No tenía dobles estándares y defendía la fe con valentía. San Juan Crisóstomo vivió para el Señor y difundió su palabra a todos los que lo escucharan. Esto es lo que estamos llamados a hacer, y nuestras lecturas de hoy nos brindan ayuda para hacerlo. En el Evangelio, Jesús también enfatiza esta idea de evitar la hipocresía cuando aconseja: “Saca primero la viga de tu ojo; entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano”. En otras palabras, en lugar de perder el tiempo juzgando a los demás, debemos preocuparnos por nosotros mismos y preparar nuestros propios corazones y mentes para el Señor. Cuando libramos nuestras propias vidas del pecado, podemos trabajar para ayudar a otros a hacer lo mismo a través del ejemplo. El Señor nos ha dado su palabra, y para compartirla verdaderamente debemos vivirla. San Juan Crisóstomo, ruega por nosotros.

Dios nos bendiga





jueves, 12 de septiembre de 2024

Llamados a amar como Jesús nos ama

Jueves de la Vigésima Tercera Semana del Tiempo Ordinario

«Ustedes, en cambio, amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar recompensa» Lucas 6,35

Hoy Jesús nos habla de cómo debemos relacionarnos y amarnos unos a otros. Pero para los discípulos, su llamado a “amar a los enemigos, orar por los que os odian, poner la otra mejilla, dar la túnica y prestar sin esperar nada a cambio” habría sonado irracional, por no decir francamente confuso y sin sentido. Pero Jesús, proclama una nueva enseñanza, una enseñanza que, según él, sería recompensada en gran medida y nos ayudaría a ser misericordiosos como el Padre es misericordioso y a amar como Dios nos ama y cómo ese amor está diseñado para que participemos en él y si lo permitimos, nos transformará y nos ayudará a vivir de la misma manera que Jesús nos exhorta a hacerlo. Habrá momentos en nuestra vida en los que practicar el tipo de amor al que Cristo nos llama puede ser un gran desafío, este recordatorio es también para nosotros: el amor edifica y si uno ama a Dios, es conocido por él… hay un solo Dios, el Padre… para quien existimos. Amén

Dios nos bendiga