miércoles, 31 de enero de 2024

Llamados a reconocer a Jesús como nuestro Señor y Salvador

Memoria de san Juan Bosco, Presbítero 

«Todos honran a un profeta, menos los de su tierra, sus parientes y los de su casa» Marcos 6,4

Hoy Jesús nos dice que no tenemos que ser dignos porque él es quien nos hace dignos. Un profeta no carece de honor excepto en su lugar natal, entre sus propios parientes y en su propia casa. Hoy al igual que las personas del pueblo de Nazaret prefieren la idea de un Jesús pobre que trabajaba con sus manos antes que la de Jesús como el Hijo de Dios que podía hacer y decir todas esas cosas maravillosas. La falta de fe de los paisanos de Jesús no es recompensada y por eso pocos milagros ocurren ese día en la sinagoga de Nazaret. Jesús nuestro carpintero, Señor y Salvador realizó proezas, habló con autoridad y sabiduría para enseñarnos que Dios puede y quiere ayudarnos siempre aunque seamos e indignos de su amor y misericordia. Pidamos por intercesión de San Juan Bosco la gracia de reconocer que Jesús es quien nos hace dignos ante Dios y que para esto solo tenemos que confiar y creer en él.
San Juan Bosco, ruega por nosotros.

Dios nos bendiga.




martes, 30 de enero de 2024

Llamados a no tener miedo a tener fe

Martes de la Cuarta Semana del Tiempo Ordinario

«Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y queda sana de tu enfermedad» Marcos 5,34

Hoy Jesús nos invita a no tener miedo a tener fe. En el Evangelio, un padre lucha mientras su pequeña hija se enfrenta a la muerte. Una mujer que ha sufrido durante 12 años sin respuestas se presenta para ser curada. La respuesta de Jesús ante estas circunstancias difíciles es poderosa, la mujer que sufre una hemorragia que dura años ni siquiera habla con Jesús al principio. Ella simplemente se abre paso entre la multitud para tocar su capa y a pesar de la multitud, Jesús lo siente Ella es sana y después de contarle su historia, Jesús le dice que es por su fe, a partir de ahí, continúa yendo a la hija del funcionario de la sinagoga. Incluso cuando todos le dicen que es inútil y demasiado tarde, Jesús les dice que simplemente tengan fe y él la sana. Jesús les dice a quienes los rodean que no tengan miedo y que simplemente tengan fe todos enfrentamos sufrimiento y sabemos lo fácil que es sucumbir al miedo en estas situaciones, cuando las cosas nos parecen abrumadoras y nos cuesta ver un camino a seguir, nuestra vulnerabilidad nos hace sentir que el miedo es la única opción, puede parecer que lo desconocido es todo lo que hay, pero Jesús nos insta a no quedarnos estancados aquí. Jesús nos encuentra en nuestro dolor y nos dice que simplemente tengamos fe. Pidamos la gracia de que el Señor aumente nuestra fe y nos ayude a soportar cualquier sufrimiento que podamos enfrentar en nuestras vidas. Amén

Dios nos bendiga.





lunes, 29 de enero de 2024

Llamados a ser liberados y proclama la Buena Nueva del amor redentor

Lunes de la Cuarta Semana del Tiempo Ordinario

«Jesús le había mandado al espíritu inmundo que saliera de aquel hombre» Marcos 5,8

Hoy Jesús nos recuerda que Dios desea nuestra sanación y libertad en él. La misión de Jesús era restaurar la comunión dentro de la creación caída: reconciliar a la humanidad con el Padre y entre sí. La historia de hoy demuestra el alcance omnicomprensivo de Cristo y su poder. El espíritu inmundo lo reconoce y se sujeta a él. El resultado final es que el hombre que había sido poseído fue liberado. Jesús curó a las personas de sus dolencias físicas, pero en muchos sentidos “lo que sanó” no es tan importante como el hecho de que Él tenía y tiene el poder de sanar y lo hace, Jesús vino a sanarnos en nuestras relaciones unos con otros y con el Padre para liberarnos de la muerte del pecado. La curación se presenta de muchas formas y, ciertamente, la medicina moderna puede hacer maravillas para la salud física, mental y psicológica. Pero algunas heridas son de naturaleza espiritual: quiénes somos en comunión con Dios y el cuerpo de Cristo. Esto significa que debemos acudir a Jesús, el Médico Divino, en busca de curación. A través del sacramento de la reconciliación, Jesús realmente puede sanarnos y liberarnos. Cuanto más aprovechamos esa misericordia, más libres seremos, dejando espacio para que Cristo actúe en nosotros en lugar de estar sujetos a nuestra propia naturaleza pecaminosa. Llenos de su amor, renovados en su misericordia y fortalecidos por la gracia, llegaremos a ser como el hombre gerasenos sanado, uno que proclama la Buena Nueva del amor redentor de Jesús obrando en el mundo. Amén

Dios nos bendiga.





domingo, 28 de enero de 2024

Llamados a reconcer la autoridad de Jesús

Cuarto Domingo del Tiempo Ordinario

«Jesús le ordenó: ¡Cállate y sal de él» Marcos 1,25

Hoy Jesús nos invita seguir su ejemplo viviendo y poniendo en práctica la  palabra de Dios. Muchas cosas hizo y enseñó Jesús que se grabaron en el corazón y la mente de sus discípulos y hasta los demonios reconocieron que la autoridad venía de Jesús, la autoridad que producía asombro y el asombro es el principio del conocimiento y la fe que hace nueva todas las cosas. Pidamos hoy la gracia de leer diariamente el Evangelio para aprender las lecciones que Jesús nos enseñó y seguir sus ejemplos. Amén

Dios nos bendiga.




sábado, 27 de enero de 2024

Llamdos a confiar que en medio de la tormenta esta el Señor

 Sábado de la Tercera Semana del Tiempo Ordinario

«Jesús les dijo: ¿Por qué tenían tanto miedo? ¿Aún no tienen fe?» Marcos 4,40

Hoy Jesús nos recuerda que en medio de nuestras tormentas él está con nosotros. Quizás nunca nos encontremos a bordo de un barco que se hunde, pero todos experimentamos tormentas en nuestras vidas, tormentas que amenazan con alterar una relación, nuestro sustento o muchas otras cosas, pero cuando surgen tales tormentas, particularmente cuando nos sobrevengan repentinamente, podemos tratar de evitar el desastre inminente. O podemos volvernos al Señor como lo hicieron los discípulos y decirle: Maestro, ¿no te importa que perezcamos? A Jesús le importa lo que está sucediendo en nuestras vidas, porque él vino al mundo para mostrarnos que nos ama lo suficiente como para morir en la cruz por nosotros, y nos ama tanto que permanece con nosotros en la Eucaristía y es por eso que sea en tiempos de paz o de tensión, invoca al Señor cada día y agradécele por su constante presencia, porque sabemos que Jesús es quien tiene el poder de sacar la paz del caos que cualquier tormenta en nuestras vidas podría causar. Muchos enfrentan situaciones aterradoras que afrontar, enfermedad, desempleo, problemas familiares y personales, pero la buena noticia es que no tenemos que enfrentar estos desafíos solos porque el Señor nos ayudará a superarlos. Amén

Dios nos bendiga.










viernes, 26 de enero de 2024

Llamdos a hacer crecer el reino de Dios con amor y autocontrol

Memoria de Santos Timoteo y Tito, Obispos

«El Reino de Dios... Es como una semilla de mostaza» Marcos 4,30-31

Hoy Jesús nos recuerda que en el reino de Dios, el poder no está asociado con el dominio sino con el amor y el autocontrol. Hoy vivimos en un mundo que relaciona el poder con el dominio o control de los demás, pero no es así en el reino de Dios por eso Jesús compara el reino con la semilla de mostaza un grano aparentemente diminuto e impotente que queda enterrado en la tierra, donde se vuelve aún más invisible, sin embargo, con el tiempo, por la constante gracia de Dios, la semilla brota y se convierte en la más grande de los arbustos, con ramas tan vastas que los pájaros del cielo pueden habitar a su sombra, este es un poder que va en contra de los valores de este mundo, un poder que fortalece a los demás con altruismo en lugar de dominarlos y es por eso que el poder en el reino de Dios requiere autocontrol y engendra amor. Con este poder, el poder de Dios dentro de nosotros, podemos expulsar toda cobardía y vergüenza, así como lo hicieron los discípulos de san Pablo Timoteo y Tito. Pidamos por intercesión de los Santos Timoteo y Tito la gracia del poder, amor y autocontrol para hacer crecer el reino donde todos puedan habitar a su sombra.
Santos Timoteo y Tito, rueguen por nosotros.

Dios nos bendiga.




jueves, 25 de enero de 2024

Llamdos a ser luces que orienten al mundo hacia la misericordia y amor Señor

Fiesta de la Conversión de San Pablo, Apóstol

«Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda creatura» Marcos 16, 15

Hoy, la Iglesia celebra la fiesta de la Conversión de san Pablo, apóstol quien pasó de ser perseguidor se ha convertido, es decir, a servidor y defensor de la causa de Cristo. Jesús envía a Saulo a sus discípulos en Damasco. El hombre que los discípulos alguna vez temieron es llevado de la mano a su cuidado, para ser sanado, bautizado y recibir su misión, la historia de San Pablo continuará a lo largo del Nuevo Testamento, donde la versión griega de su nombre, Pablo, suplantará a la versión hebrea de Saúl. Jesús redime la pasión y el celo de Saulo, reorientándolo hacia el bien y el Evangelio. Pablo es otro ejemplo, como Pedro, de la selección de héroes improbables por parte de Jesús: estos dos son venerados como los grandes Apóstoles de la Iglesia. Pedro negó y abandonó a Jesús en la cruz; Pablo persiguió este Camino hasta la muerte. Si todo lo que Jesús vio en Pedro y Pablo fueran faltas, no tendríamos la Iglesia que tenemos hoy. La buena noticia es que Jesús es más misericordioso que eso. Él nos redime y reorienta a todos, a pesar de nuestras faltas. En su misericordia, Jesús redime a aquellos de nosotros que, como Pedro, carecemos de coherencia en el celo por nuestra fe, o que, como Pablo, nos volvemos demasiado celosos de nuestra propia justicia hasta el punto de perseguir a otros. Jesús conoce nuestras faltas y nos redime de todos modos. Nos envía a glorificar al Señor con nuestras vidas y a anunciar el Evangelio del Señor. Pidamos por intercesión del Apóstol San Pablo la gracia a Jesús de confiar en por su misericordia recibimos lo que necesitamos en nuestra misión evangelizadora ya que Jesús desea que toda criatura conozca y comparta la alegría de esta Buena Nueva, que siguiendo el ejemplo del Apóstol San Pablo través ser testigos del Señor y ser como luces brillantes y voces que claman, reorientando al mundo hacia su misericordia y amor.
San Pablo Apóstol, ruega por nosotros. 

Dios nos bendiga.