viernes, 8 de febrero de 2019

Viernes e la Cuarta Semana del Tiempo Ordinario

«El rey se puso muy triste, pero debido a su juramento y a los convidados, no quiso desairar a la joven» Marcos 6,26

La hospitalidad no requiere de mucho esfuerzo, basta que uno persevere en el amor fraterno, porque cuando acogemos las personas, sin hacer distinción, puede ser que estamos siendo visitados por ángeles. Pidamos al Señor que nunca nos deje insensibles a los demás, especialmente a los que más necesitan que siempre podamos tender nuestra mano y ofrecer un abrazo acogedor o una palabra de esperanza a quien mas lo necesita. Amén.

Dios nos bendiga.

No hay comentarios:

Publicar un comentario