Viernes de la Décima Semana del Tiempo Ordinario
«Porque donde está tu tesoro, ahí también está tu corazón» Mateo 6,21
Hoy Jesús nos invita a poner a Dios como lo más importante en nuestra vida. Como discípulos del Señor no podemos fijar nuestro corazón solo en el poder, los bienes y los honores terrenales, porque estos fácilmente nos alejarán del servicio y la glorificación que debemos sólo a Dios. Si ponemos nuestro corazón en las cosas de este mundo nos podemos llevar gran decepción y hasta caer en la ruina, pero si ponemos el corazón en los bienes celestiales y los tesoros que buscan dar gloria a Dios, tesoros que son inmunes al robo y la corrupción, entonces seremos felices por la eternidad. Pidamos la gracia de hacer buen uso de los bienes terrenales con la mente y el corazón en la gloria de Dios y nuestra santificación. Porque Dios nos ha dado todo lo que tenemos, y por lo tanto todo lo que tenemos y somos, se lo debemos únicamente a su amor, misericordia y gracia. Amén.
Dios nos bendiga.

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